Barriga colgante después del parto: nadie me preparó para esto

Cuando estaba embarazada, todo el mundo tenía algo que decirme. Que disfrutara de la barriga, que descansara todo lo posible, que aprovechara los últimos meses antes de que cambiara mi vida. Pero el día que nació mi bebé, las conversaciones dejaron de girar alrededor de mí.

Ahora todas las preguntas eran para él.

¿Duerme bien? ¿Come suficiente? ¿Se parece a su padre? ¿Es tranquilo?

Y mientras respondía una y otra vez con una sonrisa, nadie me preguntó cómo estaba yo.

La primera vez que me miré al espejo después del parto entendí que el verdadero viaje acababa de empezar. No reconocía mi cuerpo. La barriga seguía ahí, la piel estaba diferente, me dolía todo y me sentía agotada. Pensé que, con un poco de suerte, en unas semanas volvería a ser la de antes.

Hoy sé que esa idea era completamente injusta.

Si tú también has llegado hasta aquí buscando cómo recuperar tu cuerpo después del parto, quiero decirte algo que ojalá alguien me hubiera dicho a mí: no necesitas recuperar a la mujer que eras antes, necesitas cuidar de la mujer en la que te has convertido.

Tu cuerpo no ha fallado, ha hecho algo extraordinario

Vivimos rodeadas de imágenes de famosas que aparecen con un abdomen plano pocas semanas después de dar a luz. Sin darnos cuenta, acabamos creyendo que eso es lo normal.

Pero no lo es.

Durante nueve meses tu cuerpo ha cambiado para crear, proteger y dar vida a otra persona. Tus músculos se han estirado, tu piel ha soportado una tensión enorme y tus hormonas han trabajado sin descanso.

Esperar que todo vuelva a ser igual en pocas semanas sería como pensar que una casa puede reconstruirse en un día después de una gran reforma.

La recuperación lleva tiempo. Y no pasa nada.

Deja de luchar contra el espejo

Hay días en los que el espejo parece un enemigo.

Te pruebas un pantalón y no cierra.

Te miras de perfil y piensas que todavía pareces embarazada.

Comparas tu cuerpo con el de otras madres y sientes que vas más despacio.

Pero el espejo solo muestra una parte de la historia.

No enseña las noches sin dormir.

No enseña las veces que has calmado a tu bebé aunque tú también necesitabas un abrazo.

No enseña el esfuerzo físico y emocional que supone aprender a ser madre.

No conviertas tu reflejo en un examen diario. Tu valor nunca ha dependido de una talla.

barriga colgona y con estrias post parto

Recuperarte no significa hacer una dieta

Uno de los errores más comunes es intentar perder peso demasiado pronto.

Tu cuerpo necesita energía para recuperarse. Si además estás dando el pecho, esa necesidad es todavía mayor.

No hace falta seguir una dieta estricta. Lo importante es volver a crear hábitos sencillos.

Llena tu plato de alimentos reales, bebe suficiente agua y procura incluir proteínas, frutas y verduras todos los días.

No busques comer perfecto.

Busca comer suficiente para sentirte fuerte.

Muévete, pero sin castigarte

Durante un tiempo pensé que solo recuperaría mi cuerpo si volvía al gimnasio cuanto antes.

Estaba equivocada.

La recuperación no empieza con un entrenamiento intenso.

Empieza con pequeños pasos.

Un paseo de veinte minutos.

Unos estiramientos suaves.

Respirar profundamente.

Fortalecer poco a poco el suelo pélvico.

El mejor ejercicio es el que tu cuerpo está preparado para hacer en este momento, no el que ves en redes sociales.

Dormir poco no es solo estar cansada

Cuando hablamos del postparto casi siempre pensamos en la barriga, pero pocas veces hablamos del agotamiento.

Dormir mal afecta al estado de ánimo, al apetito, a la energía y hasta a la forma en la que percibimos nuestro cuerpo.

Quizá no puedas dormir ocho horas seguidas, pero sí puedes intentar descansar cuando tengas oportunidad, aceptar ayuda o dejar alguna tarea para otro día.

La casa puede esperar.

Tu recuperación, no.

Recuperar el bienestar también es aprender a pedir ayuda

Hay madres que creen que tienen que poder con todo.

Yo también lo pensé.

Hasta que un día entendí que cuidar de mí era una forma de cuidar de mi hijo.

Pedir ayuda no te hace menos madre.

Te hace más humana.

Habla con tu pareja, con una amiga, con otra madre o con un profesional si sientes que el cansancio, la tristeza o la ansiedad te están superando.

No tienes que recorrer este camino sola.

frase motivacional post parto real

Un día volverás a reconocerte

No sé cuánto tardará tu cuerpo en cambiar.

No puedo prometerte que recuperarás exactamente la misma figura que tenías antes del embarazo.

Y, sinceramente, nadie debería hacerlo.

Lo que sí puedo decirte es que un día dejarás de pensar en cada centímetro de tu barriga.

Volverás a salir a caminar porque te apetece, no porque quieras quemar calorías.

Te pondrás un vestido sin preguntarte si marca demasiado.

Te harás una foto con tu hijo sin intentar esconder el abdomen.

Y ese día entenderás que recuperar tu cuerpo nunca consistió solo en perder peso.

Consistió en volver a sentir que ese cuerpo seguía siendo tu hogar.

Porque las marcas que ves hoy no hablan de lo que has perdido.

Hablan de todo lo que has sido capaz de hacer.

Y eso, aunque a veces se nos olvide, merece mucho más orgullo que cualquier número que pueda mostrar una báscula.

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