Hay cosas que nadie te cuenta antes de tener un bebé.
Te hablan de los puntos, de los loquios, del dolor al sentarte, de la barriga después del parto… pero pocas personas te avisan de que, unos días después de dar a luz, puedes mirarte al ir al baño y pensar:
“¿Qué demonios es este bulto que me ha salido en el ano?”
Si te ha pasado, tranquila. Los bultos alrededor del ano pueden aparecer durante el embarazo o después del parto y una de las causas más frecuentes son las hemorroides, especialmente las externas.
Pero no todos los bultos son necesariamente hemorroides. Por eso es importante fijarse en cómo es, si duele, si sangra y cuánto tiempo lleva ahí.

Tengo un bulto en el ano después del parto, ¿es normal?
Puede ocurrir.
El embarazo y el propio parto pueden favorecer la aparición o el empeoramiento de las hemorroides. Durante el embarazo aumenta la presión sobre las venas de la zona y, durante el parto, los esfuerzos de empujar pueden hacer que las hemorroides se inflamen. Además, el estreñimiento y tener que hacer fuerza para defecar pueden empeorarlas.
Por eso no es raro descubrir un bulto en la zona anal durante los primeros días después de dar a luz.
Las hemorroides suelen mejorar progresivamente y, en muchos casos, desaparecen en unos días o semanas. Algunas fuentes médicas señalan que las hemorroides posparto pueden tardar aproximadamente entre 2 y 4 semanas en desaparecer.
¿Cómo es un bulto por hemorroides?
Una hemorroide externa puede sentirse como una pequeña protuberancia alrededor del ano.
Puede ser:
- Un bulto blando o hinchado.
- Un bulto duro y sensible.
- Doloroso al sentarse.
- Molesto al caminar.
- Más doloroso después de hacer caca.
- Acompañado de picor o irritación.
- En algunos casos, acompañado de sangrado.
Las hemorroides externas se encuentran debajo de la piel que rodea el ano y pueden producir hinchazón, dolor o sangrado.
Y sí, pueden llegar a doler muchísimo.
Especialmente cuando acabas de dar a luz y ya tienes la zona del periné sensible, puntos, inflamación y además tienes que ir al baño.
¿Y si el bulto es duro y duele muchísimo?
Aquí hay que prestar un poco más de atención.
Una hemorroide externa puede formar un coágulo en su interior. Es lo que se conoce como hemorroide externa trombosada.
En estos casos puede aparecer un bulto duro, inflamado y muy doloroso, que en ocasiones presenta una coloración azulada o violácea.
Si el dolor es intenso o el bulto ha aparecido de forma repentina, es recomendable que un profesional sanitario lo valore.
No tienes que aguantar un dolor insoportable pensando que “es normal porque acabo de parir”.
¿Puede ser simplemente un trocito de piel?
Sí.
Existe una lesión benigna conocida como plicoma o colgajo cutáneo anal, que puede sentirse como una pequeña bolita o exceso de piel alrededor del ano.
Puede aparecer después de una hemorroide externa o de procesos que hayan provocado inflamación en la zona.
Normalmente no causa problemas importantes, aunque puede resultar incómodo o dificultar la higiene.
Por eso, si tienes un bulto que permanece durante mucho tiempo, no es posible saber exactamente qué es simplemente mirándolo en casa.
¿Por qué salen hemorroides después del parto?
El embarazo y el parto someten a la zona pélvica y anal a bastante presión.
Además, después del parto pueden juntarse varios factores:
El esfuerzo durante el parto
Empujar durante el parto puede aumentar la presión en las venas de la zona anal y favorecer que las hemorroides se inflamen.
El estreñimiento
Después de dar a luz es bastante frecuente tener miedo de hacer caca.
Y es completamente comprensible.
Entre los puntos, el dolor del periné y el miedo a que algo “se abra”, muchas mujeres intentan aguantar las ganas.
El problema es que las heces pueden endurecerse y después necesitamos hacer más fuerza para expulsarlas.
El estreñimiento y los esfuerzos durante las deposiciones pueden empeorar las hemorroides.
El embarazo
Aunque el bulto aparezca después del parto, las hemorroides pueden haber comenzado durante el embarazo.
El peso y la presión del embarazo pueden favorecer su aparición.
¿Cuánto tarda en desaparecer el bulto después del parto?
No existe un tiempo exacto para todas las mujeres.
Si el bulto se debe a una hemorroide, normalmente debería ir reduciéndose a medida que baja la inflamación.
Las hemorroides posparto suelen mejorar durante los primeros días o semanas, y algunas referencias sitúan su desaparición aproximadamente entre las 2 y 4 semanas.
Pero hay una diferencia importante entre:
“Cada día está un poquito mejor”
y
“Llevo semanas igual o cada vez me duele más”.
En el segundo caso conviene consultar.
¿Qué puedo hacer para aliviar el bulto?
Hay algunas medidas que pueden ayudarte a reducir las molestias.
Intenta mantener las heces blandas
Evita hacer fuerza al defecar.
Beber suficiente agua y mantener una alimentación con fibra puede ayudar a prevenir el estreñimiento. Si estás teniendo dificultades importantes para ir al baño, consulta con tu profesional sanitario sobre si necesitas un ablandador de heces o un laxante adecuado para el posparto.
Baños de asiento
Los baños de asiento con agua tibia pueden proporcionar alivio.
Mayo Clinic recomienda sumergir la zona anal en agua tibia durante unos 10-15 minutos, varias veces al día, para aliviar las molestias de las hemorroides.
No frotes la zona
Después de ir al baño, intenta limpiar la zona con suavidad.
Frotar demasiado puede aumentar la irritación y empeorar las molestias.
Evita permanecer mucho tiempo sentada en el inodoro
Pasar mucho tiempo sentada en el inodoro y hacer fuerza puede aumentar la presión sobre la zona anal.
Y si sentarte resulta especialmente doloroso, busca una posición cómoda y evita permanecer sentada durante períodos prolongados.
¿Cuándo debería consultar por un bulto en el ano después del parto?
Aunque las hemorroides son frecuentes después del parto, no deberíamos asumir automáticamente que cualquier bulto es una hemorroide.
Consulta con un profesional sanitario si:
- El bulto es muy doloroso.
- El dolor empeora en lugar de mejorar.
- El bulto aparece de repente y es muy duro.
- Tienes sangrado rectal.
- El sangrado es abundante o no se detiene.
- Tienes fiebre o escalofríos.
- Aparece secreción por el ano.
- El bulto no mejora con el paso de los días o semanas.
- No estás segura de qué puede ser.
El Hospital Clínic de Barcelona incluye las hemorroides muy dolorosas o inflamadas entre los signos de alerta durante el posparto.
Además, el sangrado rectal no debería atribuirse automáticamente a las hemorroides, especialmente si es persistente o aparece junto con otros cambios intestinales.
Y si te da vergüenza enseñárselo a un médico…
Lo entiendo.
Después del parto probablemente ya has tenido que enseñar prácticamente todas las partes de tu cuerpo a médicos, matronas y enfermeras.
Pero aun así puede resultar especialmente incómodo hablar de un bulto en el ano.
No debería darte vergüenza.
Los problemas anales son frecuentes y los profesionales sanitarios están acostumbrados a valorarlos. Además, para saber si se trata de una hemorroide externa, un pliegue de piel u otra causa, puede ser necesario simplemente examinar la zona.
