Tengo la piel muy seca después del parto y la lactancia: la verdad que nadie me contó

Llevaba semanas dando el pecho cuando me di cuenta de que mis manos parecían las de otra persona. Tenía grietas en los nudillos, los labios se me pelaban constantemente y la cara estaba tan tirante que sonreír me molestaba. Pensé que estaba deshidratada, que me faltaba alguna vitamina o que mi cuerpo no se estaba recuperando bien.

Si tú también has pensado “tengo la piel muy seca después del parto y la lactancia”, quiero que sepas algo que a mí me habría dado mucha tranquilidad: es mucho más frecuente de lo que parece y, en la mayoría de los casos, tiene una explicación relacionada con las hormonas y la lactancia.

Nadie me avisó de esto. Todo el mundo hablaba de la caída del pelo, de los puntos, del sangrado o del cansancio, pero nadie me dijo que podía sentir la piel completamente diferente durante meses.

¿Es normal tener la piel muy seca después del parto y la lactancia?

Sí, es normal.

De hecho, muchas mujeres notan que después del parto su piel cambia por completo. Lo que antes era una piel normal o incluso grasa puede volverse seca, sensible y con una sensación constante de tirantez.

Es habitual notar:

  • manos muy secas,
  • labios agrietados,
  • piel descamada,
  • picor,
  • y una sensación de que ninguna crema hidrata lo suficiente.

Lo más frustrante es que muchas madres empiezan a comprar productos pensando que el problema está en la crema, cuando en realidad el cambio viene de dentro.

La lactancia tiene mucho que ver

Esta fue la parte que más me sorprendió.

Cuando das el pecho, tu cuerpo sigue funcionando de una forma muy distinta a la de antes del embarazo. La prolactina, que es la hormona responsable de la producción de leche, puede mantener los niveles de estrógenos más bajos durante un tiempo.

Y esos estrógenos son importantes para mantener la piel hidratada.

Por eso muchas mujeres sienten que la piel muy seca después del parto y la lactancia dura más de lo que esperaban.

Yo pensaba que era porque no bebía suficiente agua

Es una de las primeras cosas que pensamos.

Y sí, durante la lactancia es importante beber agua.

Pero hay algo que casi nadie explica: beber más agua no siempre resuelve la sequedad de la piel.

Puedes estar perfectamente hidratada y seguir sintiendo la piel áspera, tirante y con descamación.

La razón es que la barrera natural de la piel puede estar alterada y perder agua con más facilidad.

Las zonas donde más se nota

En mi caso fueron las manos y la cara, pero muchas madres notan la sequedad sobre todo en:

Las manos

Entre los cambios de pañal, los lavados constantes y los productos de limpieza, las manos suelen ser las primeras en sufrir.

La cara

Muchas mujeres sienten que la piel está apagada y que incluso las líneas de expresión se marcan más.

Las piernas

Es muy frecuente que aparezca descamación, especialmente después de la ducha.

Los labios

Pueden agrietarse continuamente y dar la sensación de que siempre están secos.

¿Cuánto tiempo dura la piel seca después del parto?

Ojalá hubiera una respuesta exacta.

En algunas mujeres mejora en pocas semanas.

En otras tarda tres o cuatro meses.

Y muchas notan que la mejoría coincide con la reducción de las tomas o con el final de la lactancia exclusiva.

Lo importante es que suele mejorar poco a poco.

No suele desaparecer de un día para otro.

Las cinco cosas que empeoran la piel seca sin darte cuenta

Esto fue lo que más cambió mi piel.

Duchas muy calientes

Dan sensación de alivio, pero eliminan parte de los aceites naturales de la piel.

Jabones perfumados

Pueden irritar una piel que ya está sensibilizada.

No aplicar crema después de la ducha

Ese momento es cuando mejor absorbe la hidratación.

Lavarse las manos constantemente

Algo prácticamente inevitable cuando tienes un bebé.

Dormir muy poco

Parece una tontería, pero el descanso influye muchísimo en cómo se recupera la piel.

¿La piel seca significa que me faltan vitaminas?

No necesariamente.

Es una preocupación muy habitual.

La sequedad por sí sola no suele significar una deficiencia de vitaminas.

Sin embargo, si además tienes:

  • caída de pelo muy intensa,
  • cansancio extremo,
  • pérdida de peso importante,
  • palpitaciones,
  • o sensación constante de frío,

es recomendable consultar con un médico.

En algunos casos puede ser útil descartar problemas como la tiroiditis postparto, que puede aparecer durante los primeros meses después del parto.

Si además te despiertas empapada de sudor

Hay una combinación que muchas madres viven y que resulta muy desconcertante: tener la piel muy seca y despertarse empapada de sudor.

A mí me parecía imposible.

¿Cómo podía tener la piel tan seca y sudar tanto por la noche?

La explicación vuelve a estar en las hormonas.

Si te ocurre, también te recomiendo leer sudores nocturnos 2 meses después del parto, porque ambas situaciones pueden estar relacionadas con la recuperación hormonal del postparto.

Lo que sí me ayudó de verdad

No fue una crema milagrosa.

Fue hacer cambios sencillos.

Empecé a usar una crema con ceramidas después de cada ducha, reduje el agua caliente y dejé de exfoliarme constantemente pensando que así eliminaría la piel seca.

También empecé a ser más amable conmigo.

Porque una cosa es tener la piel seca y otra sentir que tu cuerpo ya no es el mismo.

Y si notas otros cambios en el postparto

La piel seca no suele venir sola.

Muchas mujeres también tienen dudas sobre los loquios, el sangrado o la recuperación.

Si has notado un olor diferente en los loquios, te recomiendo leer olor fuerte de los loquios después del parto, donde explicamos cuándo un cambio en el olor puede ser normal y cuándo conviene consultar.

Lo más importante que quiero que recuerdes

Si estás leyendo esto porque piensas “tengo la piel muy seca después del parto y la lactancia”, quiero que te quedes con esta idea: no estás haciendo nada mal.

Tu cuerpo está atravesando una recuperación enorme.

Las hormonas, la lactancia, el cansancio y los cambios del postparto pueden hacer que la piel se vuelva mucho más seca de lo habitual.

La mayoría de las mujeres mejoran con el tiempo, aunque a veces tarde más de lo que esperaban.

Y, sobre todo, deja de pensar que eres la única.

Porque este es uno de esos síntomas que casi nadie cuenta, pero que muchísimas madres viven en silencio.

Y cuando alguien por fin te lo explica, la preocupación pesa un poco menos.

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